El tercero de los "Tres Gallos" nació en un barrio menesteroso de la Ciudad de México, y su ascenso al estrellato fue un veloz viaje de la pobreza a la riqueza. Sus orígenes, en comparación con los de Negrete e Infante, le dieron mayor capacidad para representar al mexicano pobre, sus problemas y sus tentaciones. Con Solís, los heroes cantantes del cine de México echaron raíces en una ciudad menos idealizada y más real.